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Lupulus humulus (Lúpulo)

La planta de Humulus lupulus L. es conocida en todo el mundo como la materia prima de la industria cervecera. Las inflorescencias femeninas (conos de lúpulo o «lúpulo»), ricas en compuestos polifenólicos y acilocloroglúcidos, se utilizan ampliamente para conservar la cerveza y darle un aroma y un sabor característicos. Además, los conos de lúpulo se han utilizado durante mucho tiempo con fines medicinales. En particular, los preparados de lúpulo se recomendaban principalmente para el tratamiento de los trastornos del sueño, el estrés y la ansiedad como sedante leve, y para la activación de la función gástrica como amargo estomacal (Lin y otros, 2019; Kyrou y otros, 2017; Franco y otros, 2012; Kurasawa y otros, 2005).

En concordancia con el creciente interés en los beneficios para la salud de las plantas utilizadas en la medicina tradicional, el Humulus lupulus ha recibido una atención particular por parte de los investigadores y, como resultado, se ha publicado un número significativo de artículos.

A partir de la segunda mitad del siglo XX, se realizaron varios estudios fitoquímicos para investigar la composición de los conos de lúpulo y otras partes de la planta, que condujeron al aislamiento e identificación de compuestos farmacológicamente relevantes como las flavanonas, las chalconas y los derivados del phloroglucinol. Durante la última década, muchas investigaciones farmacológicas in vitro e in vivo trataron de producir pruebas científicas de los usos tradicionales notificados. El efecto de la planta de lúpulo a nivel del sistema nervioso central y, en particular, su eficacia en los trastornos del sueño se ha estudiado repetidamente en animales de laboratorio, pero los resultados son a veces contradictorios y todavía requieren una investigación profunda. Además, el número de estudios clínicos que apoyan el uso del lúpulo como sedante es bastante limitado: por lo tanto, la eficacia del lúpulo en el tratamiento del insomnio es todavía cuestionable.

En los últimos años se han investigado las propiedades estrogénicas así como las posibles actividades quimio preventivas del cáncer del lúpulo, y algunos compuestos activos del lúpulo han recibido mucha atención (Lin y otros, 2019; di Sotto y otros, 2018; Jiang y otros, 2018; Nuutinen, 2018; Kyrou y otros, 2017). Entre ellos, la 8-prenilnaringenina se considera uno de los fitoestrógenos más potentes que se conocen actualmente, mientras que el xanthohumol demostró poseer un amplio espectro de mecanismos de inhibición del cáncer (Liu y otros, 2015; Zanoli y otros, 2008; Chadwick y otros, 2006).

Artemisia afra

La Artemisia afra es una de las hierbas medicinales más populares y utilizadas en la «Medicina Tradicional Africana» (TAM). La Artemisia afra crece en las regiones montañosas de Kenya, Tanzanía, Uganda e incluso en el norte de Etiopía; también está ampliamente distribuida en el África meridional, como Sudáfrica, Namibia y Zimbabwe. Sus diferentes usos indican que Artemisia afra tiene actividades antivirales, antibacterianas y antiinflamatorias (Liu y otros, 2008). En la TAM se ha utilizado generalmente para tratar una variedad de afecciones como la tos, los resfriados, los dolores de cabeza, los trastornos gástricos, los cólicos, el asma, el paludismo, la diabetes, los trastornos de la vejiga, la gripe, las convulsiones, la fiebre, la inflamación del corazón y el reumatismo (Thring y Weitz, 2006).

Sin embargo, incluso con su amplio uso, sólo se han realizado investigaciones limitadas sobre esta especie (Van Wyk y otros, 2008). 

Se ha confirmado que entre todas las especies del género Artemisia, incluso en comparación con la Artemisia annua, la Artemisia afra es la que tiene las mayores propiedades antioxidantes (Ferreira, 2009). Hasta ahora se han identificado 131 compuestos en la especie Artemisia afra. La mayoría de ellos pueden clasificarse como monoterpenos y sesquiterpenos; y entre las sustancias más características se encuentran el acetato de artemisilo, 1,8-cineol, artemisia cetona, tujona α-copaeno/alcánfor, alcohol de santolina (Asfaw y otros, 2005). Además, la Artemisia afra es rica en triterpenos pentacíclicos con una fuerte actividad inmunomoduladora y antipalúdica. (Kriel, 2010). 

Artemisia thuscula

La Artemisia thuscula, una planta endémica de las Islas Canarias, es conocida por su uso medicinal tradicional por su actividad antimicótica, antibacteriana y anti-cancerosa. De hecho, los extractos etanólicos de esta planta mostraron una interesante actividad citotóxica contra los hongos Fusarium y una actividad antibiótica contra las bacterias Gram-positivas (Cosoveanu y otros, 2018). Además, se han atribuido propiedades diuréticas a la Artemisia thuscula (Benjumea et al., 2005). Los estudios muestran que tiene un alto contenido de lactonas sesquiterpénicas como la vulgarina y la tabarina (González y otros, 1998), que han demostrado tener un alto potencial anticancerígeno (Kweon y otros, 2015).

Artemisia capillaris

Artemisia capillaris (Yin-Chen) es una famosa planta usada, al igual que Artemisia annua, en la medicina tradicional china (TCM). En este caso, Artemisia capillaris se ha usado desde hace siglos para tratar la hepatitis aguda y crónica en China. Los eninos son un tipo de constituyentes característicos de esta planta medicinal, que podrían ser los responsables de las propiedades contra el virus de la hepatitis B (Geng et al., 2018).  Además, Artemisia capillaris tiene otras propiedades antivirales demostradas científicamente, ya que se ha utilizado empíricamente para controlar la enfermedad de manos, pies y boca (HFMD), que comúnmente es causada por el enterovirus 71 (Yen et al., 2017). Hay otros componentes presentes en esta planta como hidroxiacetofenona, β-sitosterol,

escoparona, , quercetina, arcapillin, capillin, 6,7-dimethylesculetin, capillone, capillarin, cirsilineol, cirsimaritin, y capilarisina han demostrado tener actividades antihepatofibróticas, antiinflamatorias, coleréticas,  hepatoprotectoras, antifibróticas y antitumorales (Jang et al., 2015).

Urtica dioica (Ortiga)

Urtica dioica L. pertenece a la familia Urticaceae y es una hierba perenne. Originaria de Europa, gran parte de la zona templada de Asia y el oeste de África del Norte, la Urtica dioica es conocida en el mundo como una hierba medicinal desde hace mucho tiempo. Las hojas y los tallos llevan muchos pelos o tricomas urticantes, que actúan como agujas hipodérmicas, inyectando histamina (un compuesto orgánico nitrogenado que interviene en las respuestas inmunitarias e inflamatorias locales) y otras sustancias químicas que causan una picadura dolorosa o parestesia (Andersen et al., 2015). De hecho, la urticaria, una forma de dermatitis de contacto, deriva de esta especie de planta.

La Urtica dioica es ampliamente utilizada por los médicos tradicionales para curar diversas enfermedades como la nefritis,  hematuria, ictericia, hemorragia, artritis y la cicatrización de heridas (Dhouibi et al., 2020; Haouari et al., 2019; Kargozar et al., 2019; Bouassida et al., 2017; Joshi et al., 2014). Los estudios fitoquímicos revelaron la presencia de muchos compuestos químicos valiosos como fitoesteroles, saponinas, flavonoides, taninos, proteínas y aminoácidos. Se ha informado de que la planta tiene otras actividades farmacológicas diversas como efectos antibacterianos, antioxidantes, analgésicos, antiinflamatorios, antivirales, inmunomoduladores, hepatoprotectores, anticancerígenos y anticolíticos (Dhouibi et al., 2020; Esposito et al., 2019; de Vico et al., 2018). Además, la planta Urtica dioica también se utiliza como alimento, fibra, pintura y cosméticos. 

Thymus spp (Tomillo)

El género Thymus L. (tomillo) de la familia de las Lamiaceae comprende más de 200 especies diferentes. Las especies de Thymus tienen una amplia aplicación en la medicina, así como en los condimentos y aromatizantes alimentarios, pero sólo unas pocas especies son económicamente importantes, en particular las que se utilizan como especias, como las hojas de Thymus vulgaris, nativas del sur de Europa, y Thymus zygis. Otras especies de tomillo importantes son también las que tienen una actividad farmacológica conocida, como Thymi herba y Serpylli herba se utilizan para el tratamiento de los resfriados del tracto respiratorio superior, la bronquitis y la tos ferina (Schött y otros, 2017).

Además, el tomillo tiene también propiedades antioxidantes y actividades antimicrobianas contra una amplia gama de bacterias, levaduras y hongos grampositivos y gramnegativos (Vinciguerra y otros, 2019; Manconi y otros, 2018). 

Estos versátiles efectos farmacológicos pueden atribuirse a los metabolitos secundarios de las plantas, especialmente al aceite esencial y a los polifenoles (Schött y otros, 2017). La composición del aceite esencial del género Thymus L. varía mucho. En las especies de Thymus de importancia farmacológica predominan los monoterpenos y sesquiterpenos, con un contenido de alrededor del 80%, mientras que los alifatos no terpenoides, los derivados del benceno y los fenilpropanoides se han encontrado sólo esporádicamente (Pérez y otros, 2019; Feriotto y otros, 2018). A pesar de los numerosos compuestos conocidos para el aceite esencial de tomillo, sólo hay unas pocas sustancias con un contenido superior al 10%. En particular, se trata de los monoterpenos de la especie Thymus, farmacológicamente relevantes, como el timol, el carvacrol, el p-cimeno, el γ-terpineno y el β-linalool, mientras que los sesquiterpenos como el β-cariofileno y el β-bisaboleno son característicos de la Serpylli herba (Dehghani y otros, 2019). 

Mentha spp (Menta)

El género Mentha L., englobado dentro de la familia Lamiaceae, son plantas perennes, de aspecto herbáceo, aromáticas y crecimiento rápido, ligadas a cursos de agua. De origen mediterráneo, se distribuyen principalmente en Europa, Asia y África (Morales et al., 2009). Las especies más usadas Mentha piperita y Mentha spicata (hierbabuena) son cultivadas de manera fundamental para la obtención de sus aceites esenciales, que contienen terpenos de gran valor y con diversos usos en cosmética, nutracéutica, pharma, alimentación y perfumería (Anwar et al., 2019; Shasany et al., 2005).

Entre las aplicaciones principales se encuentran aplicaciones que son eminentemente culinarias, como aromatizantes y condimentarias de muchos platos e infusiones; pero por otro lado, también son ampliamente utilizadas por sus aceites esenciales para aromatizar licores, caramelos, chicles, dentríficos y cigarrillos entre otros.

Las hojas contienen flavonoides (apigenol, luteol, eriodictiol-7-O-rutósido), monoterpenoides (mentol, mentona), diterpenoides (β-betulenol), ácidos fenólicos, triterpenos y taninos; mientras el aceite esencial contiene mentol, carvona, cineol, timol, pineno, limoneno, ácido acético e isovalérico (McKay  et al., 2006; Cáceres, 1999). Experimentalmente, estudios biocidas demuestran que el extracto etanólico de hojas del género mentha tiene actividad bactericida,  insecticida, antioxidante y antiinflamatoria (Park  et al., 2019; Alexa et al., 2018; Rosato et al., 2018); el extracto y aceite esencial tiene actividad contra hongos fitopatógenos como Altenaria tenuis, Botrytis allii, Cladosporium fulvum, Curvularia penniseti, Helminthosporium sp.), insectos (Leptinotarsa decemlineata) y virus (herpes) (Anwar et al., 2019; Cáceres, 1999). 

Pelargonium graveolens

El género Pelargonium, con más de 750 especies, probablemente es originario de Sudáfrica e introducido en Europa en el siglo XVII y desde entonces se ha ido hibridando en todo el mundo. Pelargonium graveolens es una planta anual perenne arbustiva que crece hasta una altura de 1 metro. La planta tiene las típicas flores pequeñas y rosadas, las hojas y los tallos son las partes esenciales de esta planta gracias  al hecho de que sus aceites esenciales se utilizan en gran medida en las industrias de la perfumería, cosmética y aromaterapia en todo el mundo.

Se han aislado de la planta muchos componentes químicos como sustancias volátiles, terpenoides, flavonoides, fenólicos, cumarinas, ácidos cinámicos y taninos. El citronelol, el trans-geraniol, 10-epi-γ- eudesmol , isomantona , linalool , acetato de geranilo, γ- El cadineno, el butirato de geranilo, el geraniltiglato y el gemacreno D se identificaron como los principales constituyentes del aceite esencial de las partes aéreas del Pelargonium graveolens (Fekri y otros, 2019; Asgarpanah y otros, 2015). 

Diversos estudios han revelado las diferentes propiedades farmacológicas de Pelargonium graveolens en una serie de modelos de ensayo in vitro e in vivo. Se ha demostrado que las partes aéreas de la planta poseen actividades antibacterianas, antimicóticas, acaricidas y antioxidantes (Ennaifer y otros, 2018; Essid y otros, 2017; Asgarpanah y otros, 2015). Además, el aceite esencial tiene posibles efectos inmunomoduladores en las células asesinas naturales, mejora la circulación, trata la congestión especialmente en el tejido mamario, promueve un sistema inmunitario sano, estimula y limpia el sistema linfático y es útil para la desintoxicación, las hemorroides, la flebitis, la indigestión y la retención de líquidos (El-Garawani y otros, 2019: Careddu y otros, 2018; Timmer y otros, 2013).

Nicotiana tabacum (Tobaco)

Nicotiana tabacum es una planta herbácea perenne originaria de la América subtropical, pero actualmente se cultiva comercialmente y se propaga por todo el mundo. Otras variedades se cultivan como plantas ornamentales o crecen como maleza. Nicotiana tabacum es una robusta hierba anual de hasta 2,5 metros con hojas verdes grandes muy características (Rawat et al., 2013). Todas las partes son pegajosas, cubiertas con pelos cortos glandulares, o tricomas, que exudan una secreción amarilla que contiene nicotina.

Las actividades farmacológicas de Nicotiana tabacum se deben principalmente a su contenido de nicotina, que estimula

 los receptores de nicotina, lo que da lugar a la liberación de sustancias como la acetilcolina, norepinefrina,  dopamina,  serotonina, la vasopresina y la hormona del crecimiento (Bono et al., 2019; Wilar et al.s, 2019; Valentine et al., 2018). Se ha demostrado que la nicotina, que es el principal componente del tabaco, acelera la angiogénesis y la cicatrización de las heridas en los roedores genéticamente diabéticos (Rawat et al, Los usos etno-médicos incluyen el uso de las hojas (decocción) como antiespasmódicos, diuréticos, eméticos, expectorantes, sedantes, y en hinchazones reumáticas, anestésicos, antibacterianos, anticonvulsivos y para actividades antimicóticas (Capdesuñer et al., 2019; Schorderet et al., 2019; Gomes et al., 2018; Shang et al., 2018).